MADRES TÓXICAS
- Ruth de TEV

- 26 oct 2020
- 7 min de lectura
Actualizado: 3 may

A veces una misma sustancia puede matarte o por el contrario salvarte la vida.
El Bótox, el veneno de muchos animales, sustancias presentes en las plantas, incluso en las que comemos, cuando las ingerimos o introducimos en nuestro cuerpo en dosis controladas y mínimas son potentes medicinas que salvan nuestras vidas, cuando las introducimos en grandes cantidades... Pueden provocarnos la muerte.
Por otro lado, una misma sustancia puede resultar tóxica para ti y sin embargo para mí ser algo delicioso, saludable y que adoro darme.
Podemos convertirnos en intolerantes a una sustancia a partir del día en que ingerimos demasiado de la misma. Para nosotras es tóxica. Para el resto no tiene por qué serlo.
Por ejemplo un atracón a queso, te puede hacer intolerante al queso y que tu cuerpo reaccione a su presencia con numerosos síntomas... durante mucho tiempo o para siempre... incluso hacerte alérgico o intolerante a sustancias que para el cuerpo estén relacionadas con el queso y no sólo el queso...
También podemos ser intolerantes a sustancias a las que nuestro inconsciente ha relacionado con eventos, personas o emociones traumáticas, ejemplos: el Síndrome del Shock Anafiláctico, las alergias, las intolerancias alimenticias, el celiaquismo... ( Yo te puedo contar bien de ésto con mi propia experiencia, pero además la nueva medicina germánica, la PNI, las 5 leyes Biológicas de Hammer o la Biodescodificación también...) Es tu cerebro el que ha realizado la conexión. Su simple presencia cerca puede hacer que tu cuerpo se bloquee y reaccione desproporcionadamente a lo que él recibe como una GRAVE AMENAZA.
La toxicidad la da el NIVEL DE TOLERANCIA que has creado a esa sustancia, emoción, actitud...
El nivel de tolerancia se crea a partir de cómo has recibido las dosis de esa sustancia y de cuánto has recibido de ella y ya ampliamos el campo a la emoción, de esa emoción, de esa actitud, de esa situación, de esa persona...
Suele ocurrir que cuando se ha ingerido DEMASIADO o DEMASIADO DE GOLPE algo, el cuerpo se INTOXICA. Es decir REACCIONA exageradamente, presentando síntomas y/o emociones con las que EVITAR entrar en contacto o ELIMINAR lo que le hace reaccionar así. Para el cuerpo "éso" (sea lo que sea) ES TÓXICO. Y con cuerpo me refiero a CUALQUIERA de los 4 cuerpos (físico, emocional/mental, energético, espiritual).
Ahora viene la segunda parte del asunto:
No hay otra manera de aterrizar en este planeta.
Nacemos a través del cuerpo de otra mujer.
Tal cual. Otra mujer es el portal para que vengas aquí a lo que sea que tú hayas venido.
Podría haber salido de entre las piernas de ésa mujer con la que me cruzo cada día en el supermercado, o de ésa mujer que está pasando ahora mismo por el torniquete del metro, podría haber venido a través de aquella mujer que conocí en la puerta del teatro, o de esa camarera o de esa mujer, la que presenta ese programa de TV...
Podría haber nacido a través de cualquier mujer.
Pero cuando esa mujer que andaba caminando por ahí, monda y lironda, con sus luces y sus sombras y tan requete humana como cualquier otra hija de vecina, se CONVIERTE en tu madre, se convierte en "LA MADRE" y generalmente la OBJETIVIDAD se va al carajo. No sólo para ti, sino para TODOS los que la rodean.
Y cuando hablas de cómo deberían ser "LAS MADRES" impepinablemente la defines en comparación con la tuya en relación al arquetipo y claro, es que no da, los estándares son de diosa del Olimpo y te ves diciendo: “Una madre debería tener otra mirada”; “Una madre debería abrazar más seguido (o con menor frecuencia, o hacer más de ésto y mucho menos de aquello…)”.
Tenemos muy claro cómo debería ser “UNA MADRE” en contraposición generalmente a la experiencia con la madre que hemos vivido y lo que hemos necesitado y nos ha faltado y nos ha sobrado también... La dualidad es una Ley Universal. Así funciona el asunto.
La sociedad, el inconsciente colectivo lo tiene clarísimo. Y se esfuerza en que quede bien grabado en nuestros moldeables cerebros: La madre es una mujer, abnegada, sacrificada, dulce, cariñosa, nutridora, empática, fuerte, empática, sensible, intuitiva, comunicadora, abierta, atenta, resiliente, con gran capacidad de escucha, que da su vida por el hijo, que lo pone siempre por delante de ella... En días como el Día de la Madre, la perpetuación de éste patrón Universal tóxico se hace evidente... Cualquier dinámica que ponga en un pedestal a una persona o a un campo mórfico de personas (por ejemplo el campo de "las madres") DESHUMANIZA, separa, condiciona, exije, manipula, porque OBLIGA a ver en ellas al ARQUETIPO y a ellas las presiona para ser ese ARQUETIPO. Y no son un arquetipo. No son la Virgen de Murillo. No son la Piedad de Miguel Ángel.
Olvidamos que esa definición no define NI DE LEJOS a una humana. Y que ésa humana no SE TRANSFORMA EN "MADRE ARQUETÍPICA" por el hecho de engendrar y parir un hij@.
Estamos intentando acoplar a una humana común y corriente, en las características del ARQUETIPO DE LA MADRE. El arquetipo es la visión perfecta, la IDEA, el AVATAR, que representa para nuestro inconsciente esa figura. No es real. Es idílica.
Pero un día nos damos cuenta (con muuucho trabajo personal sobretodo si hemos tenido, o aún tenemos una RELACIÓN TÓXICA con nuestra madre), aunque ya no esté ni en este plano, un día nos enteramos
¡que nuestra madre no es un arquetipo, ni una idea!
¡ES UNA PERSONA! Ni más, ni menos.
Estas letras las estoy escribiendo por y para ti HIJA. Porque madres no somos TODAS pero TODAS somos HIJAS. Éso es lo que tienes en común sí o sí con tu madre.
Nacimos del vientre de una mujer que igual tenía ¿18 años? 35? ¿Cómo te ves, te recuerdas tú con la edad a la que te tuvo tu madre? Y ella ya traía sus heridas de hija, sus carencias de hija, sus traumas de hija, sus miedos de hija, sus anhelos de hija...
Y éso es lo que tú tomaste de ella: Exactamente lo que era: La hija herida. Mientras ella representaba el papel de Madre (procurando equipararse a la arquetípica, porque la sociedad, la cultura y la familia se encargan de que lo procures con todas tus fuerzas) y tú el de ella como hija herida...
Y si fue excesiva la distancia, si fue demasiada la protección, si fue demasiado intensa, si fue extremadamente limitante o todo lo contrario, si su protección era con la mentira y la excusa, si su supervivencia era a través de la rabia y la intransigencia... FUE LA CANTIDAD Y EL MODO en que recibiste ésto de ella lo que provocó que seas INTOLERANTE a esa relación, a ese tipo de actitudes, de formas, de patrones...
Las madres antes que madres son HUMANAS HIJAS DE..., luego MUJERES y luego, si se da el caso, MADRES.
Y SÍ, hay humanas NARCISISTAS, humanas neuróticas, humanas cobardes, humanas mentirosas, humanas furibundas, humanas dulces, amorosas, miedosas, valientes, locas... humanas toodas hijas, hijas de hijas. Yo soy hija de una hija. Sigue tirando del hilo...
¿De verdad desearías liberarte de esa TOXICIDAD?
Deja de apuntar a la humana que te parió. Ella como hija-portal para otra hija (madre) ya hizo todo lo que tenía y podía hacer. Darte la Vida. Del resto te encargas tú.
Ahora por tu salud emocional, deja de verla como la razón de tus desgracias, porque de ahí no saldrá nada productivo.
Una empieza a ver a su madre tal como es poniendo espacio, mirando, abriendo el foco, relativizando, dejando de apropiarse de esa humana, dejándola ser y soltándola. Y quizás puedas verla y aceptarla (que no significa más que éso) por primera vez en la vida tal como es. No como no fue. No como hubiésemos querido que fuese. Sin idealizaciones, sin proyecciones. Como es. Y experimenta el alivio de no tener que endiosarla ni defenestrarla, sino simplemente mirarla como persona. Y desde ese lugar liberado, moverte como adulto que se vincula con otro adulto.
NO es un ARQUETIPO, es una persona. Y tú, otra.
No pierdas el tren de la vida por seguir esperando que tu madre te dé lo que nunca te dio, que finalmente sea como nunca fue, te reconozca lo que no te reconoció ¿Qué prefieres, ser feliz, estar en Paz, o llevar razón? Suéltala.
Tampoco viniste aquí a salvarla de nada ni a enseñarla nada. Si ella aprende algo a través de ti sin tu necesidad que aprenda bien...como de cualquier otra cosa, pero tú no eres su maestra, no es tu lugar. Eres hija. Suéltala.
Madres, tampoco coloquéis a vuestros hijos en esos lugares de "es mi maestro", por favor. Sin querer les impedís ser hijos, les colocáis en un lugar superior al tuyo y que resuena mucho con tu herida del padre...
Ni subir a la madre al pedestal, ni al hijo tampoco... que la liamos igual...
Deja de ser una niña reclamante y asume tu papel de adulta y responsable hoy de tu vida. Deja de ser una niña mendicante o demandante. Y mira dentro de ti lo que por tanto tiempo tragaste y que te intoxicó. Eso si es asumir responsabilidad por tu vida. Ahí comienzas a tomar cartas en TU asunto. Suéltala.
Y deja, por ende, de reclamarle a otros lo que no pudiste recibir de ella, y COMIENZA A DÁRTELO TÚ. Suéltala.
SI HAY PERSONAS TÓXICAS. SI HAY RELACIONES TÓXICAS. Y PODEMOS SERLO CUALQUIERA PARA CUALQUIER OTRO EN CUALQUIER MOMENTO.
En consulta desde la mirada sistémica, en constelaciones, me preguntan mucho ¿cómo tomo a la madre? ¿Cómo lo hago si siento que recibí dolor? Es uno de los trabajos esenciales para entrar en nuestro yo adulto... Y es duro... Porque implica soltar la cadena del arquetipo y mirar a la otra como una señora normal y corriente. De hija-adulta a hija-adulta.
Tomar a la madre es liberarla de la condena de "la madre arquetípica", es soltarla de ti para que pueda volver a ser hija. Devolverla su lugar primigenio... El que todos, sin excepción, compartimos. Y desde ahí, en gratitud y respeto, "pa lante" con la vida, cada una con lo suyo.
No es cosa de un día, un mes o un año... Para transformarte y LIBERARTE DE LO QUE TE INTOXICA necesitas cambiar la mirada, ser muy valiente y romper muchas creencias con las que te encadenas y limitas. Una, y otra, y otra vez...
Feliz Día de las humanas hijas que nos parieron.
VIVIMOS UNOS TIEMPOS ENORMEMENTE SIGNIFICATIVOS.
SEAMOS PARTE DE LA TRANSFORMACIÓN COLECTIVA, APOYANDO NUESTRA TRANSFORMACIÓN PERSONAL, COMUNICÁNDONOS AL PUNTO. ESTAMOS TODAS EN ÉSTO. VAMOS CON TODO.
NOS VEMOS.
RUTH.






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